
Si quieres vivir en perfecta contemplación y unión con Dios, procura remontar a él tus pensamientos desde la observación de la naturaleza.
Cuando veas correr el agua, piensa en la condición peregrinante de la vida, que se acerca a su meta poco a poco.
Si contemplas una luz a punto de apagarse, piensa que así se desgastan en presencia de Dios los que le sirven.
Si ves a los famosos envanecerse por su poder o su publicidad, sonríe y alégrate de que a ti Dios te baste.
Cuando veas un árbol que se seca, piensa que eso y no más es el alma sin la vida de Dios.
(San Alfonso María de Ligorio)
Feliz día del Señor. Celina