Francisco Osuna Llorente

Es un ramo hermoso de rosas rojas. Sus capullos se abren esplendorosos y muestran la belleza y el aroma del amor de Dios. En los tallos de cada rosa están las espinas, que hablan de las contrariedades y penas que tenemos que superar con su gracia.
Ofrece al Señor el ramo de rosas rojas de tu amor, pagado con el dolor y las contrariedades de cada día.

(Francisco Osuna Llorente)

Feliz día del Señor. Celina

Antonio Machado

Yo amo a Jesús, que nos dijo:
Cielo y tierra pasarán.
Cuando cielo y tierra pasen,
mi palabra quedará.
¿Cuál fue, Jesús, tu palabra?
¿Amor, perdón, caridad?
Todas tus palabras fueron
una palabra: Velad.

(Antonio Machado)

Feliz día del Señor. Celina

San Alfonso María de Ligorio

Si quieres vivir en perfecta contemplación y unión con Dios, procura remontar a él tus pensamientos desde la observación de la naturaleza.
Cuando veas correr el agua, piensa en la condición peregrinante de la vida, que se acerca a su meta poco a poco.
Si contemplas una luz a punto de apagarse, piensa que así se desgastan en presencia de Dios los que le sirven.
Si ves a los famosos envanecerse por su poder o su publicidad, sonríe y alégrate de que a ti Dios te baste.
Cuando veas un árbol que se seca, piensa que eso y no más es el alma sin la vida de Dios.

(San Alfonso María de Ligorio)

Feliz día del Señor. Celina

San Agustín

¡Oh bienaventurada Iglesia! En un tiempo oíste, en otro viste. Oíste en el tiempo de las promesas, viste en el tiempo de su realización; oíste en el tiempo de las profecías, viste en el tiempo del Evangelio. En efecto, todo lo que ahora se cumple había sido antes profetizado. Levanta, pues, tus ojos y esparce tu mirada por todo el mundo; contempla la heredad del Señor difundida ya hasta los confines del orbe.

(San Agustín)

Feliz día del Señor. Celina

Himno de la Liturgia de las Horas


Autor: Francisco Osuna Llorente, 1977

La noche misteriosa
acerca a lo escondido;
el sueño es el olvido
donde la paz se posa.
Y esa paz es la rosa
de los vientos. Velero,
inquieto marinero,
ya mi timón preparo
-tú el mar y el cielo claro-
hacia el alba que espero.

(Himno de la Liturgia de las Horas)

Feliz día del Señor. Celina