León XIV

Cuando nos alimentamos de Jesús, pan vivo y verdadero, vivimos para Él. Ofreciéndose sin reservas, el Crucificado Resucitado se entrega a nosotros, y de este modo descubrimos que hemos sido hechos para nutrirnos de Dios. Nuestra naturaleza hambrienta lleva la marca de una indigencia que es saciada por la gracia de la Eucaristía.

(León XIV)

Feliz día del Señor, solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Celina

María Teresa Inmaculada Reyero

A ti, Uno y Trino, Dios de la Alianza,
de las almas la gloria y resplandor,
proclamo con gran gozo tu alabanza: ¡Dios mío, eres amor!
Eres la bondad suma y la armonía,
la plenitud, la paz, el bien mejor;
eres misterio y eres cercanía: ¡Dios mío, eres amor!
Vives en mí tu vida misteriosa
como en caliente hogar acogedor;
y me aseguras una sola cosa: ¡Dios mío, eres amor!
En ese mar de gracia y de ternura,
que es tu vida divina, tu resplandor,
quiero yo sumergirme, ¡qué aventura! ¡Dios mío, en ese amor!

(María Teresa Inmaculada Reyero)

Feliz día del Señor, Domingo de la Santísima Trinidad. Celina

Francisco Osuna Llorente

Escucha a tu corazón; permanece atento a las palabras que te dirige el Espíritu Santo en el silencio de la noche, en el callado amanecer de cada día, en la quietud del alma entre el quehacer de cada jornada, y también en esos momentos de soledad y de recogimiento que podemos procurarnos de vez en cuando. En estos momentos, el Espíritu Santo te susurrará al oído las palabras que a Dios le gusta oír. Y entonces tu alma se llenará de luz, tu corazón de alegría y tu vida de paz.

(Francisco Osuna Llorente)

Feliz día del Señor, Domingo de Pentecostés. Celina

Santo Tomás de Villanueva

¿Por qué, buen Jesús, por qué marchaste tan pronto,
por qué subir sin nosotros? Tu gloria la tenías segura.
¡Cuánto consuelo y seguridad,
cuánta alegría hubiese repartido tu presencia!
Ante ella, las persecuciones de los tiranos
no nos hubiesen parecido crueles;
los suplicios de los perseguidores, los males de la vida,
los hubiésemos juzgado soportables.
Nada hubiera sido penoso, nada enojoso,
si tu palabra lo hubiese endulzado.

(Santo Tomás de Villanueva)

Feliz día del Señor, domingo de la Ascensión del Señor. Celina

Manuel J. Fernández Márquez

Abrid vuestro corazón a la experiencia interior de vuestro espíritu,
y encontraréis un tesoro infinito.
Abrid vuestro corazón a la consciencia de vuestro espíritu,
y sentiréis el espacio y la quietud de vuestra alma en Dios.
Abrid vuestra atención amorosa a la experiencia interior de vuestra alma,
y gustaréis el sabor de la luz divina y la ternura infinita de Dios.
Abríos a vuestra experiencia interior,
y sentiréis la vida que respiráis en cada latido de vuestro corazón,
y gozaréis en vuestra alma de la paz y la calma infinita de Dios.

(Manuel J. Fernández Márquez)

Feliz día del Señor. Celina

Anónimo

Jardinero divino
riega mis flores,
las hay blancas y rojas
y sin colores.
Oh Jesús, jardinero,
ven como amigo
a sentarte en mi huerto
y yo contigo.
Divino jardinero,
Jesús del Valle,
oiga yo tus palabras
y el mundo calle.

(Anónimo)

Feliz día del Señor. Celina

Papa Francisco

Jesús, buen Pastor, nos llama por nuestro nombre y nos cuida con ternura infinita. Él es nuestro futuro, un futuro de vida en abundancia. Por eso, no nos desanimemos nunca, no nos dejemos robar nunca la alegría y la paz que Él nos ha dado. No nos encerremos en los problemas o en la apatía. Dejémonos acompañar por nuestro Pastor.

(Papa Francisco)

Feliz día del Señor. Celina

Manuel Marín Triana

Piensa que Dios te ofrece un mundo inacabado para que tú vayas cada día poniendo en todas las cosas, el amor que falta.
Camina con paciencia, no pronuncies la palabra «imposible» y vuelve a comenzar en cada aurora, siempre mirándole a Él.
Recuerda cuántas gotas de lluvia, cuántas centellas de sol, cuántas pisadas de labriego, cuántas jornadas áridas son necesarias para que una mañana de primavera, asomen las hierbecillas verdes sobre la besana parda.
¡Ay, alegría, cuando sientas la bendición de Dios sobre tu gavilla dorada!

(Manuel Marín Triana)

Feliz día del Señor. Celina

San Pablo VI

No basta decir: Dios es amor, Dios ha amado el mundo; es preciso añadir: Dios es misericordia, Dios ha amado un mundo culpable.
No a los hijos, no a simples criaturas, sino a rebeldes, a ingratos, a perdidos, seres que no eran dignos, ni útiles, ni agradables, ni buenos para sí mismos, ni buenos para él.
Sobre el mal se inclina la misericordia, pero no para que permanezca igual y para que sea vencida la justicia, sino sobre todo, para que la justicia sea resituada en sus derechos y alcance su reivindicación.
Dios ama al malvado no para que sea así, sino para hacer de él alguien bueno.

(San Pablo VI)

Feliz día del Señor. Celina

Julia Estevan Echeverría

¡Aleluya!
Palabra con alas
que llega en el aire
de Resurrección.
Y saltan las piedras
de todo sepulcro.
Renace la vida,
se estrena el Amor.
¡La Vida! Celeste,
traslúcida, pura.
Clara maravilla;
detrás, todo el Sol.
Cayeron deshechas
las densas cortinas,
el alma va libre
como un gorrión.
Que un alto aleluya
repica incansable
por el aire ardiente
de Resurrección.

(Julia Estevan Echeverría)

Feliz día del Señor, Domingo de Resurrección del Señor. ALELUYA. Celina