
Autor: Francisco Osuna Llorente, 1977
La noche misteriosa
acerca a lo escondido;
el sueño es el olvido
donde la paz se posa.
Y esa paz es la rosa
de los vientos. Velero,
inquieto marinero,
ya mi timón preparo
-tú el mar y el cielo claro-
hacia el alba que espero.
(Himno de la Liturgia de las Horas)
Feliz día del Señor. Celina