
Yo (el Señor) te amo y llevo tu nombre en lo más profundo de mi ser.
Cada mañana riego y embellezco las flores para ti,
pongo bondad en el corazón de los hombres para ti,
doy color a los paisajes para ti.
Y cuando llega la noche, voy encendiendo las estrellas,
y te mando la lluvia, solo pensando en ti.
Todo lo he puesto para que descubras que vengo a ti
para ser tu amigo, para hacerte mi hijo.
(Francisco Cerro Chaves, obispo)
Feliz día del Señor. Celina









