Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.
(Santa Teresa de Jesús)
Feliz día del Señor. Celina
El deseo de ser servido procede del orgullo, como el de los fariseos, y el deseo de servir nace de la sabiduría y de la enseñanza de Cristo. Los que buscan los honores por ellos mismos son los que se enaltecen, y los que se alegran de llevar su ayuda y servir son los que se abajan para que el Señor los eleve.
(San Pascasio Radberto)
Feliz día del Señor. Celina
Si Cristo se ha dignado tomar el rostro de cada pobre, si se ha identificado con todos los pobres, es para que ninguno de los que creen en él se eleve por encima de su hermano, sino que lo acoja como a Cristo, que ha derramado toda su sangre por nuestra salvación.
(San Simeón el Teólogo)
Feliz día del Señor. Celina
Estoy seguro de que no puedo esperar con exceso de ti (Señor) y de que conseguiré todo lo que hubiere esperado de ti. Así, espero que me sostendrás en las más rápidas y resbaladizas pendientes, que me fortalecerás contra los más violentos asaltos y que harás triunfar mi flaqueza sobre mis más formidables enemigos. Espero que me amarás siempre y que yo te amaré sin interrupción.
(San Claudio de la Colombiere)
Feliz día del Señor. Celina
Seamos fieles en las cosas pequeñas, porque ahí estará nuestra fortaleza. Miremos el ejemplo de la lámpara que arde con el aporte de pequeñas gotitas de aceite, y sin embargo da mucha luz. Las gotitas de aceite de nuestras lámparas son las cosas pequeñas que realizamos diariamente: la fidelidad, la puntualidad, las palabras bondadosas, las sonrisas, nuestra actitud amorosa hacia los demás.
(Santa Teresa de Calcuta)
Feliz día del Señor. Celina
Simeón con Jesús en brazos, Alekséi Yegórov, 1830-40
Ha llegado ya aquella luz verdadera que viniendo a este mundo alumbra a todo hombre. Ninguno de nosotros ponga obstáculos a esta luz y se resigne a permanecer en la noche; al contrario, avancemos todos llenos de resplandor; todos juntos, iluminados, salgamos a su encuentro y, con el anciano Simeón, acojamos aquella luz clara y eterna; imitemos la alegría de Simeón y, como él, cantemos un himno de acción de gracias al Engendrador y Padre de la luz, que ha arrojado de nosotros las tinieblas y nos ha hecho partícipes de la luz verdadera.
(San Sofronio)
Feliz día del Señor, fiesta de la Presentación del Señor y Jornada Mundial de la Vida Consagrada
El hombre separado de Dios se vuelve inhumano consigo mismo y con sus semejantes, porque la ordenada relación de convivencia presupone la ordenada relación de la conciencia de la persona con Dios, fuente de verdad, de justicia y amor.
(San Juan XXIII)
Feliz día del Señor. Celina