Silenciad vuestra mente y vuestro corazón
y percibiréis la vida de Dios
en todas las cosas y en toda la creación.
Silenciad vuestra mente y vuestro corazón
y sentiréis la vida de Dios
en el aire que respiráis,
en las ramas, en las hojas de los árboles
y en el vuelo de las gaviotas.
(Manuel J. Fernández Márquez)
Feliz día del Señor. Celina









