Nunca nadie me habló de esta manera,
nunca nadie me habló con embeleso,
solo tú, Corazón que no está preso,
en amarme pusiste vida entera.
Solo tú, Corazón de Dios, se esmera
en conservarme vivo y siempre ileso
de la nada mortal, del retroceso
del pecado a la vida verdadera.
(Francisco Javier Zapata Núñez)
Feliz día del Señor. Celina









