Se puede hacer el bien a los hombres,
mucho bien, un bien infinito, un bien divino,
sin palabras, sin sermones, sin ruido,
en silencio y dando buen ejemplo.
(Carlos de Foucauld)
Feliz día del Señor. Celina
La penitencia exterior que todos debemos practicar es aceptar de Dios, con resignación y confianza, todos los dolores y sufrimientos que encontramos en la vida y todo lo que implica fatiga y molestia en el cumplimiento exacto de nuestros deberes de estado, en el trabajo diario y en el ejercicio de las virtudes cristianas.
(San Juan XXIII)
Feliz día del Señor, I Domingo de Cuaresma. Celina
«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento, entre esplendores sagrados; yo mismo te engendré, como rocío, antes de la aurora» (Sal 109). Estos versos recogen esta certeza: la de sentirse amado profundamente, por un Amor tan grande que es el que nos ha dado la existencia y nos sostiene en ella. El soplo de Dios anima nuestra carne y nos da el oxígeno y la vida a cada momento. Y como Dios es eterno, su amor también lo es.
(Joaquín Iglesias Aranda)
Feliz día del Señor. Celina
Miremos como a hijos a aquellos sobre los cuales debemos ejercer alguna autoridad. Pongámonos a su servicio, a imitación de Jesús, el cual vino para obedecer y no para mandar, y avergoncémonos de todo lo que pueda tener incluso apariencia de dominio; si algún dominio ejercemos sobre ellos, ha de ser para servirlos mejor.
(San Juan Bosco)
Feliz día del Señor. Celina
Las buenas acciones que el cristiano realiza no hay que entenderlas como dinero para comprarse el cielo, sino que se deben realizar en sintonía con el Espíritu Santo y con Cristo. De este modo adquieren valor eterno y permiten transformar nuestro mundo para que brille con gloria eterna.
(Tomás Spidlik)
Feliz día del Señor. Celina
No quiero honores de nombres;
vivo sin ambicionar,
que ese es honor que los hombres
no me lo pueden quitar.
He resuelto despreciar
toda ambición desmedida,
y no pedirle a la vida
lo que no me puede dar.
He resuelto no correr
tras un bien que no me calma;
llevo un tesoro en el alma
que no lo quiero perder.
Y lo guardo porque espero
que he de morir confiado
en que se lo llevo entero
al Señor que me lo ha dado.
(José María Pemán)
Feliz día del Señor. Celina