Día del Señor, domingo,
¿Sola, vacía, mi casa?
Desbordante de Presencia
que como la nieve baja
hasta el hondón más secreto,
más recogido del alma.
Mi chimenea humeante
denuncia hervor en la casa.
Que el Amor que lo es de veras,
aún sin querer se delata.
Día de amarse despacio
-lentas horas, dicha larga-,
haciendo embalse de Amor
para toda la semana.
Día del Señor, domingo,
intimidad remansada.
Nieve en las calles del mundo.
Fuego dentro de mi casa.
(Julia Estevan Echeverría)
Feliz día del Señor. Celina









