Quien se sabe amado confía. Así la confianza es la flor y el aroma del amor. Quien ha aprendido a esperar en Él, lo ha aprendido todo, sin que le falte nada del cielo ni de la tierra. Ante tu puerta correrá el arroyo claro y no tendrás que hacer sino coger el agua en la cuenca de tus manos.
(Manuel Martín Triana)
Feliz día del Señor. Celina









