La Asunción de la Virgen, Goya
Tú, según está escrito, te muestras «con belleza», y tu cuerpo virginal es todo él santo, todo él casto, todo él morada de Dios, todo lo cual hace que esté exento de disolverse y convertirse en polvo, y que, sin perder su condición humana, sea transformado en cuerpo celestial e incorruptible, lleno de vida y sobremanera glorioso, incólume y partícipe de la vida perfecta.
(San Germán de Constantinopla)
Feliz día del Señor. Celina









