Todos estamos navegando sobre un mar de males
y llenos de los mismos miedos y debilidades.
No preguntes a tu Dios la razón de sus razones;
reza para que no aparte su mano compañera
y cuide a los tuyos de penosas tribulaciones.
Cree en Dios, porque para él, la maldad es pasajera.
Vamos, apela a tu fe y al don de las oraciones
y aunque el mal aceche, ¡vamos, que Jesús te espera!
(Edgardo Pascual)
Feliz día del Señor. Celina









