(La Eucaristía) es el pan del futuro, que ya nos hace pregustar un futuro infinitamente más grande que cualquier otra expectativa mejor. Es el pan que sacia nuestros deseos más grandes y alimenta nuestros sueños más hermosos. Es, en una palabra, la prenda de la vida eterna: no solo una promesa, sino una prenda, es decir, un anticipo concreto de lo que nos será dado.
(Papa Francisco)
Feliz día del Señor, solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Celina









