Dame, Señor, la transparencia
de la luz sobre el cristal,
que nos refleja su esencia
y nos muestra su verdad.
Sana mis ojos cansados
que no aciertan siempre a ver
destellos de lo sagrado
en cualquier acontecer.
Que deteste la doblez
del disimulo engañoso,
que aprecie la sencillez
del corazón generoso.
(María José Rojo)
Feliz día del Señor. Celina









