Lo único que cuenta es el santo Evangelio, sol refulgente de doctrina celestial que ilumina el curso de dos mil años de civilización. Solo él puede guiar a la humanidad hacia su destino secular y eterno, siempre vivo y siempre joven con Cristo Jesús, el divino Maestro de todos los siglos, esplendor de verdad, de gracia y de gloria.
(San Juan XXIII)
Feliz día del Señor. Celina









