En el extremo de mi soledad está tu cercanía. En el dolor de mi pena encuentro tu cálido abrazo. En el vacío de mi pobreza está tu posesión plena. En mi tristeza y soledad siento el calor de tu cobijo. En mi silencio sereno está tu plenitud gozosa.
Señor, por todos los caminos te encuentro, si te busco desde mi verdad desnuda.
(Manuel J. Fernández Márquez)
Feliz día del Señor. Celina









