Y una tarde
tú vuelves y nos dices:
«Echa la red a tu derecha,
atrévete de nuevo a confiar;
abre tu alma
saca del viejo cofre
las nuevas ilusiones,
dale cuerda al corazón,
levántate y camina».
Y lo hacemos
solo por darte gusto;
y de repente,
nuestras redes rebosan alegría,
nos resucita el gozo;
y es tanto el peso del amor
que recogemos que la red
se nos rompe cargada
de ciento cincuenta esperanzas.
(José Luis Martín Descalzo)
Feliz día del Señor. Celina









