Benjamín González Buelta

Nos rescatas del lodo con tu mano,
nos podas las hojas maltratadas,
nos limpias con agua bautismal
y nos injertas en el árbol de tu vida.
Tu abrazo recorre toda mi espalda
y es perdón sin condiciones.
El mundo es nuestro otra vez.
Ya podemos ser como tú,
acercarnos a cada persona con un perdón incondicional,
descubrir cada día tus ofertas y crear contigo el paraíso.

(Benjamín González Buelta)

Feliz día del Señor. Celina

Antonio López Baeza

Si buscáis en la oración la serenidad de ánimo y la eficacia en el hacer, jamás sabréis lo que es el gozo de un tiempo compartido gratuitamente con el Padre. Que la oración te convierte en instrumento eficaz del Reino, es cierto; pero no lo es menos que la oración se desvirtúa cada vez que buscamos en ella algún tipo de ventaja para nosotros, o de poder extraordinario en nuestro actuar. La oración que agrada al Padre es la de los niños abandonados en sus brazos: ahí lo tienen todo.

(Antonio López Baeza)

Feliz día del Señor. Celina

Michel Quoist

Señor, tengo tiempo, tengo todo el tiempo mío,
los años de mi vida, los días de mis años,
las horas de mis jornadas: son todas mías.
A mí me toca llenarlas, serenamente, con calma;
llenarlas todas hasta el borde, para ofrecértelas
de modo que de su agua insípida,
tú hagas un vino generoso.
Te pido la gracia de poder hacer, en el tiempo que me das,
aquello que tú quieres que yo haga.

(Michel Quoist)

Feliz día del Señor. Celina

Francisco Palazón

Autor: Francisco Osuna Llorente

Gracias quiero darte por amarme.
Gracias quiero darte yo a ti, Señor.
Hoy soy feliz porque te conocí.
Gracias por amarme a mí también.
Yo quiero ser, Señor, amado,
como el barro en manos del alfarero.
Toma mi vida, hazla de nuevo,
yo quiero ser un vaso nuevo.
Te conocí y te amé.
Te pedí perdón y me escuchaste.
Sí, te ofendí; perdóname Señor,
pues te amo y nunca te olvidaré.

(Francisco Palazón)

Feliz día del Señor. Celina

Ven. Fulton Sheen

Simeón era como un centinela al que Dios hubiera enviado a vigilar la aparición de la luz. No miraba hacia atrás sino hacia delante, y no solo hacia el futuro de su propio pueblo, sino al futuro de todos los gentiles, de todas las tribus y naciones de la tierra. Un anciano que en el ocaso de su vida hablaba de la promesa de un nuevo día.

(Ven. Fulton Sheen)

Feliz día del Señor, fiesta de su Presentación en el Templo y Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Celina

Manuel Marín Triana

El reino de Dios padece fuerza: o vence la que viene contra ti y puede más, o la que brota del alma y logra dominar las seducciones de fuera. Si no tienes esta pujanza, menester será que cada amanecer te acerques a Dios para buscarla, que él te la dé y ella te sostenga hasta la siguiente alborada. Así cuando el camino te sea duro y polvoriento, el agua clara de tu fontana -aquella que llevas en tu ánfora desde el alba- será tu refrigerio y tu placer. Mira que ahí está el saberlo todo o no saber nada.

(Manuel Marín Triana)

Feliz día del Señor. Celina

William Barry

Contemplar la Creación de Dios significa, ante todo, mirar, escuchar, oler, gustar y palpar. No se trata de discursear en torno a ella o de exponer sesudas opiniones teológicas al respecto. Lo que recomiendo en primer lugar es dedicar tiempo a oler una flor, dejarse acariciar por la brisa, extasiarse ante las estrellas, perderse en un bosque en otoño: eso sí que puede ser una relación con Dios.

(William Barry)

Feliz día del Señor. Celina

María José Rojo

Contigo se ha cruzado mi mirada,
allá, cuando pasaste en mi sendero;
dejé barcas y redes, fui ligero,
fascinado en la voz de tu llamada.
Seguro ya en tu amor, corro sin nada,
cantando al viento libre; solo quiero
ser de tu luz testigo, ser lucero,
y dejar a tus pies mi alma sellada.

(María José Rojo)

Feliz día del Señor. Celina

Francisco Osuna Llorente

He buscado una flor bella
que ofrecerte en este día
pero en mi balcón no había
sino la luz de una estrella.
No tengo flor que enviarte
pero te ofrezco la estrella
que con su luz blanca y bella
me sirva para obsequiarte.

(Francisco Osuna Llorente)

Feliz día del Señor. Celina

Papa Francisco

El infinitamente grande se hizo pequeño; la luz divina brilló entre las tinieblas del mundo, la gloria del cielo se asomó a la tierra. ¿Cómo? En la pequeñez de un Niño. Y si Dios viene, aun cuando nuestro corazón se asemeja a un pobre pesebre, entonces podemos decir: la esperanza no ha muerto, la esperanza está viva, y envuelve nuestra vida para siempre.

(Papa Francisco)

Feliz día del Señor. Celina