Estoy seguro de que no puedo esperar con exceso de ti (Señor) y de que conseguiré todo lo que hubiere esperado de ti. Así, espero que me sostendrás en las más rápidas y resbaladizas pendientes, que me fortalecerás contra los más violentos asaltos y que harás triunfar mi flaqueza sobre mis más formidables enemigos. Espero que me amarás siempre y que yo te amaré sin interrupción.
(San Claudio de la Colombiere)
Feliz día del Señor. Celina









