Benedicto XVI

La libertad no quiere decir gozar de la vida, considerarse absolutamente autónomo, sino orientarse según la medida de la verdad y del bien, para llegar a ser, de esta manera, nosotros mismos, verdaderos y buenos.

(Benedicto XVI)

Feliz día del Señor. Celina

San Claudio de la Colombiere

Dios me ha hecho penetrar y ver claramente esta verdad: primero, que él está en todas las criaturas; segundo, que todo lo que hay de bueno en ellas es él; tercero, que él es quien nos hace todo el bien que de ellas recibimos. Y me parece ver a este rey de gloria y majestad dedicado a calentar nuestras vestiduras, a refrescarnos con el aire, a alimentarnos con la comida, a alegrarnos con los sonidos y en los objetos agradables, a producir en mí todos los movimientos necesarios para vivir y actuar.

(San Claudio de la Colombiere)

Feliz día del Señor. Celina

San Germán de Constantinopla

La Asunción de la Virgen, Goya

Tú, según está escrito, te muestras «con belleza», y tu cuerpo virginal es todo él santo, todo él casto, todo él morada de Dios, todo lo cual hace que esté exento de disolverse y convertirse en polvo, y que, sin perder su condición humana, sea transformado en cuerpo celestial e incorruptible, lleno de vida y sobremanera glorioso, incólume y partícipe de la vida perfecta.

(San Germán de Constantinopla)

Feliz día del Señor. Celina

San Luis de Francia

Si el Señor permite que te aflija alguna tribulación, debes soportarla generosamente y con acción de gracias, pensando que es para tu bien y que es posible que la hayas merecido. Y, si el Señor te concede prosperidad, debes darle gracias con humildad y vigilar que no sea en detrimento tuyo, por vanagloria o por cualquier otro motivo, porque los dones de Dios no han de ser causa de que le ofendas.

(San Luis de Francia)

Feliz día del Señor. Celina

San Agustín

El alma soberbia quiere agradar en presencia de los hombres; el alma humilde quiere agradar en lo secreto, donde Dios ve, de modo que, si agradare con su buena obra a los hombres, felicita a esos a quienes agrada la buena obra, no a sí misma, a la que debe bastar haber hecho la buena obra.

(San Agustín)

Feliz día del Señor. Celina

Lucía Carmen de la Trinidad

Morir para nacer eternamente
en otra soledad ancha y crecida.
A cambio de esta vida, otra Vida.
Tu eterno mar, a cambio de mi fuente.
Por alcanzar tu estrella incandescente,
apagaré mi lámpara encendida.
La luna de mi noche dolorida
se perderá en tu sol omnipotente.

(Lucía Carmen de la Trinidad)

Feliz día del Señor. Celina

Ernestina de Champourcin

Si nadie entiende,
¿qué importa?
Si juzgan a flor de piel,
¿qué importa?
Si me van dejando sola,
¿qué importa?
Mientras Tú sigas estando,
¿qué importa?
Mientras mi fe no se quiebre,
¿qué importa?
Camino por tu camino;
las demás sendas
¿qué importan?
Más allá de las palabras, del mundo,
de otros caminos, Tú eres
¡y es lo que importa!

(Ernestina de Champourcin)

Feliz día del Señor. Celina

San Agustín

Tus pies son el amor que tienes. Ten los dos pies, no seas cojo. ¿Cuáles son? Los dos preceptos del amor: el de Dios y el del prójimo. Corre con estos dos pies hacia Dios, acércate a él; porque él te ha exhortado a que corras, y él ha derramado la luz de tal manera que lo podáis seguir de una forma espléndida y divina.

(San Agustín)

Feliz día del Señor. Celina

Papa Francisco

Necesitamos al Señor, que ve en nosotros, más allá de nuestra fragilidad, una belleza perdurable. Con Él descubrimos que somos valiosos en nuestra debilidad, nos damos cuenta de que somos como cristales hermosísimos, frágiles y preciosos al mismo tiempo. Y si, como el cristal, somos transparentes ante Él, su luz, la luz de la misericordia brilla en nosotros y, por medio nuestro, en el mundo.

(Papa Francisco)

Feliz día del Señor. Celina

Autor desconocido

Señor, tu providencia
es timonel y guía
del navío en que voy.
No temo aunque levante
sus olas mar bravía,
¡que en tus manos estoy!
El sol se va ocultando,
y la noche sombría
la ruta borrará.
¿Qué le importa la noche
a quien en ti confía?
¡Tu luz le alumbrará!
Tempestades, escollos,
calmas, sirenas, brumas,
las furias del ciclón…
¡Nunca podrán mi barco
hundir en sus espumas!
¡Tú llevas el timón!

(Autor desconocido)

Feliz día del Señor. Celina