Santa Ángela de la Cruz

Lo más esencial de la santidad está en cumplir cada uno con sus deberes; no está en hacer cosas grandes ni extraordinarias, sino en aceptar lo que Dios va presentando, como venido de su mano.
No tenemos más que fijarnos en nuestro Señor y en los apóstoles, que para ganar tantos millones de almas nunca vistieron como el mundo viste, ni comieron como él come, ni tuvieron casas cómodas y con todo lo necesario, sino todo de limosna y ni aun siquiera dónde reclinar la cabeza.

(Santa Ángela de la Cruz)

Feliz día del Señor. Celina

Manuel J. Fernández Márquez

Señor, para ti siempre es ahora:
ahora estás aquí,
ahora me estás mirando,
ahora me estás escuchando,
ahora me estás dando vida,
ahora estás latiendo en mi corazón.
Señor, para ti siempre es ahora:
ahora estás viviendo en mí,
ahora me estás amando,
ahora estás aquí a mi lado,
ahora eres presencia pura y silenciosa,
ahora eres brisa suave y amorosa.

(Manuel J. Fernández Márquez)

Feliz día del Señor. Celina

Juan Cuesta Pozo

El destino del hombre es vivir siempre,
y se encendió la luz en mi ventana,
el aire es más azul y transparente,
y del amor de Dios se llenó el alma.
El destino del hombre es vivir siempre,
y vino la alegría al corazón,
y todo va muriendo en el camino:
la tristeza, las sombras y el dolor.
El destino del hombre es vivir siempre,
vivir en el Amor resucitado,
en la felicidad y gozo eternos,
en el cielo que Dios ha preparado.

(Juan Cuesta Pozo)

Feliz día del Señor. Celina

San Juan XXIII

Lo único que cuenta es el santo Evangelio, sol refulgente de doctrina celestial que ilumina el curso de dos mil años de civilización. Solo él puede guiar a la humanidad hacia su destino secular y eterno, siempre vivo y siempre joven con Cristo Jesús, el divino Maestro de todos los siglos, esplendor de verdad, de gracia y de gloria.

(San Juan XXIII)

Feliz día del Señor. Celina

San Vicente de Paúl

La caridad es la máxima norma, a la que todo debe tender: ella es una ilustre señora, y hay que cumplir lo que ordena. Removemos, pues, nuestro espíritu de servicio a los pobres, principalmente para con los abandonados y desamparados, ya que ellos nos han sido dados para que los sirvamos como a señores.

(San Vicente de Paúl)

Feliz día del Señor. Celina

Beata María Pilar Izquierdo

No olvidemos nunca lo admirable que es nuestro destino, ¿qué mayor dicha que amar a Dios para siempre? Amarle en el cielo, amarle en la tierra, amarle en las alegrías, en las tristezas, en la luz, en las tinieblas; amarle lo mismo en el Calvario que en el Tabor.

(Beata María Pilar Izquierdo)

Feliz día del Señor. Celina

San Bernardo

«A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos». Ellos están presentes junto a ti, y lo están para tu bien. Están presentes para protegerte, lo están en beneficio tuyo. Y, aunque lo están porque Dios les ha dado esta orden, no por ello debemos dejar de estarles agradecidos, pues que cumplen con tanto amor esta orden y nos ayudan en nuestras necesidades, que son tan grandes.

(San Bernardo)

Feliz día del Señor. Celina

 

Himno Liturgia de las Horas

Es domingo; la alegría
del mensaje de la Pascua
es la noticia que llega
siempre y que nunca se gasta.
Es domingo; «este es el día
que hizo el Señor», es la Pascua,
día de la creación
nueva y siempre renovada.
Es domingo; de su hoguera
brilla toda la semana
y vence oscuras tinieblas
en jornadas de esperanza.
Es domingo; un canto nuevo
toda la tierra le canta
al Padre, al Hijo, al Espíritu,
único Dios que nos salva.

(Himno Liturgia de las Horas)

Feliz día del Señor. Celina

San Juan Crisóstomo

Decidme, ¿qué podemos temer? ¿La muerte? «Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir». ¿El destierro? «Del Señor es la tierra y cuanto la llena». ¿La confiscación de los bienes? «Sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él». Yo me río de todo lo que es temible en este mundo y de sus bienes. No temo la muerte ni envidio las riquezas.

(San Juan Crisóstomo)

Feliz día del Señor. Celina

San Pío de Pietrelcina

Por el mundo envuelto en sombras
soy errante peregrino.
Dame tu luz y tu gracia.
¡Quédate, Señor, conmigo!
En este precioso instante
abrazado estoy contigo.
Que esta unión nunca me falte.
¡Quédate, Señor, conmigo!
En la pena y en el gozo
sé mi aliento mientras vivo.
Hasta que muera en tus brazos.
¡Quédate, Señor, conmigo!

(San Pío de Pietrelcina)

Feliz día del Señor. Celina