Como ciervos sedientos que van hacia la fuente,
vamos hacia tu encuentro sabiendo que vendrás,
que el que la busca es porque ya en la frente
lleva un beso de paz.
Como estás, mi Señor, en la Custodia,
igual que la palmera que alegra el arenal,
queremos que en el centro de la vida
reine sobre las cosas tu ardiente caridad.
(José María Pemán)
Feliz día del Señor, solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Celina









